Las técnicas de tratamiento variarán en función de las características de cada agente biológico. Pese a ello, vamos a ofrecer una explicación general del protocolo de actuación.

Los tratamientos realizados en Servicios Integrados Pineda son los siguientes:

 

Tratamientos en madera

En superficies de madera nos valemos del taladro eléctrico para realizar perforaciones de 6 ó 9 mme diámetro (según las zonas) al tresbolillo, debiendo ser la separación entre dichos orificios de 20 cm. A continuación, se introducirá en cada orificio un taco inyector, procurando que sea del color más parecido posible a la madera.

Una vez realizados estos pasos, lo siguiente será la inyección a presión del insecticida, a través de una bomba de alta presión conectada a una pistola inyectora. Para ello, los tacos inyectores resistirán fuertes presiones y estarán provistos de una válvula que impedirá el retroceso del producto. Asimismo permitirán, de ser necesario, una reinyección sin deber taladrar de nuevo la superficie.

El tratamiento de la madera hace necesario que el producto protector logre penetrar en su interior para así eliminar las termitas así como inmunizar la zona del peligro de nuevos ataques de insectos xolófagos.

El proceso de inyección de insecticidas-fungicidas debe realizarse en la totalidad de marcos de puertas y ventanas, así como en los apoyos y longitud de las vigas. De esta forma se procede a la perforación de la madera cada 25-35 cm con brocas de 9,5 ó 6,5 mm de diámetro, según el componente a proteger.

Por su parte, la profundidad de la perforación deberá ser de 2/3 de la sección de la unidad a tratar, realizándose en cada una de ellas la colocación de válvulas anti retorno que permitirán la inyección del producto así como su distribución uniforme. Podemos afirmar que, de manera genérica, la inyección en la madera va a consistir en la introducción de un producto que estará compuesto tanto de un insecticida (para controlar las termitas y otros insectos xilófagos) así como de un fungicida (que controlará los hongos xilófagos).

Estos productos se han visto evolucionados, ofreciéndose ahora en base de agua sin disolventes. Aun así, podemos afirmar que será esencial, ante todo, la correcta ejecución de las perforaciones así como la inyección adecuada del producto, más que la calidad del producto en sí.

En la fase de inyección del producto se le otorgará a la misma una baja presión, siempre con la finalidad de asegurar su penetración en las secciones más ocultas (capilares de la madera y posibles galerías de los insectos xilófagos). Además, también conseguiremos de esta forma evitar cualquier rotura en la madera.

 

Tratamiento en suelo 

Los tratamientos en suelos se basan en barreras químicas realizadas con la función de impedir el acceso de las termitas a las zonas superiores y estructura de madera de los edificios. Cuando se haya confirmado la presencia de termitas subterráneas se hará necesaria la realización de la barrera perimetral en toda la vivienda.

Las perforaciones que realizamos en Servicios Integrados Pineda son lo más cercanas posible a la pared y con una separación entre ellas de 20 ó 25 cm. La profundidad de los orificios deberá ser de entre 40 ó 45 cm.

Posteriormente se introducirá en cada orificio un taco con una pequeña válvula antiretorno, cuyo uso vendrá de la mano de la inyección del biocida. Se introducirán unos 4 ó 6 litros por inyector, con el objetivo de que se solapen por capilaridad las bolsas insecticidas y se elimine cualquier espacio abierto por el que puedan penetrar las termitas. Los inyectores utilizables variarán entre los 12 y los 18 mm de grosor.

 

Tratamiento en muros 

Este tipo de tratamiento consiste en la perforación con un taladro hasta las ¾ partes de su grosor y la inyección con la bomba inyectora del biocida, siendo esta técnica exclusivamente realizada contra las termitas. Estas perforaciones se realizan al tresbolillo para distribuir el biocida uniformemente en la barrera y evitar perjudicar la resistencia mecánica del muro.

Los orificios formarán una línea paralela al suelo, siendo la altura a la que estarán taladrados de unos 30 cm partiendo de este. Además, habrá una distancia entre los mismos de 20 ó 25 cm.

A continuación se colocará en cada orificio un taco inyector que servirá para inyectar el biocida, para que todo el muro quede impregnado. Así, las termitas no podrán usar estos muros para entrar, impidiéndoles de esta forma el acceso a la madera que contenga el edificio.

Los inyectores utilizados serán de 12 mm

Como ejemplo ilustrativo hemos querido incluir esta imagen en la que se aprecia una vivienda afectada por termitas en la estancia sombreada de color gris. Las líneas de puntos rojos vienen a mostrar el lugar donde se debería realizar la barrera en el muro. Por su parte, las líneas de puntos azulados muestran dónde realizar la barrera en el suelo.

 

Impregnación 

Este tratamiento se basa en la aplicación del producto en la madera de manera superficial (brocheado o pulverizado), siendo necesario para ello que la madera no tenga ningún recubrimiento de barniz o pintura que selle su poro e imposibilite la entrada del producto. La utilización de este procedimiento suele ser primordialmente en  marcos de puertas, viguería y mobiliario. 

Este método es utilizado en Servicios Integrados Pineda como complemento final a un tratamiento en profundidad, para que forme una película protectora para la madera. Cabe mencionar que se utilizarán productos químicos específicos para la protección de este material, teniendo normalmente una naturaleza acuosa u oleaginosa para que se pueda absorber adecuadamente.